Bédar se encuentra situado a 404 metros de altitud en la falda de la
Sierra de los Filabres. Bédar te dejará recuerdos imborrables gracias a los impresionantes paisajes que la rodean.
Te presentamos nuestras cinco razones para visitar Bédar.
Pasado musulmán
Bédar fue fundada en la Edad Media, a mediados del año 1480, durante la época de dominación musulmana de toda la región. Este pasado musulmán está presente en Bédar, con sus callejuelas pequeñas, angulosas y retorcidas, lo que otorga a esta población almeriense un encanto especial.
Iglesia de Santa María
Fue mandada construir, alrededor de 1558-1570, por el Obispo Antonio Carrionero. Sobre la puerta de la Iglesia aparece el escudo del obispo.
Se trata de una iglesia con aspecto de fortaleza, diseñada de esta manera para soportar posibles ataques durante una época en la que eran comunes las invasiones y ataques. La estructura de la torre campanario sobresale por encima de las casas del pueblo, por lo que llama la antención mucho antes de llegar al mismo.
Fuente Temprana
No es la única fuente que existe en Bédar, pero si es la más importante, gracias a su ubicación en pleno corazón del pueblo, junto al lavadero. Durante la época musulmana, la fuente era conocida como “Albaquira Alfaguara”.
Rutas mineras
Uno de los mayores atractivos turísticos que ofrece Bédar es su pasado minero, el cual se puede disfrutar mediante las diferentes rutas que han sido diseñadas para conocer en profundidad este rico pasado industrial.
Las explotación minera en Bédar se remonta a la época árabe (1525), aunque alcanzó su mayor auge a partir de 1888, estando ya en manos cristianas. La minas cierran definitivamente en el año 1970, dejándonos este importante legado industrial.
Destaca frente a todos el Sendero de La Minería de Bédar (SL-A 77), mediante el cual recorreremos durante casi 8 kilómetros , que se realizan en unas 2 horas y media, gran cantidad de instalaciones mineras altamente interesantes.
Gastronomía
A pesar de ser un municipio pequeño, Bédar es conocido por la calidad de su gastronomía, destacando sus guisos de trigo, el ajo colorao, el caldo remojón, las migas, los gurullos con perdiz o caracoles, las gachas, la olla de matanza, los caracoles en salsa, las pelotas, así como una interminable lista de platos tradicionales del
Levante Almeriense.