Enclavado en el centro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar se encuentra
Rodalquilar, un pueblo con hermosas primaveras decoradas con flores y veranos secos.
La tranquilidad de sus calles es propicia para relajarse mientras se contempla la fusión perfecta del estilo arquitectónico clásico de la zona, de casas con paredes blancas, con construcciones modernas que forman parte del desarrollo de la zona.
En el pasado, la economía de Rodalquilar se sustentó en la extracción de alumbre y después en la minería del oro, pues sus montañas albergaban estos minerales.
El oro en la zona fue descubierto en 1864 y se explotó hasta 1966, cuando se agotaron los filones.
Parte del atractivo de la zona es que aún hoy día se pueden observar las antiguas casas de los trabajadores en la entrada del pueblo, a la espera de un proyecto para su rehabilitación.
¿Cómo llegar?
Desde
Almería se puede llegar solo por vía terrestre con el uso de autobús, taxi, o coche propio o de alquiler. No está excesivamente lejos, pues en promedio el traslado dura 1 hora y 15 minutos.
Un oasis en Cabo de Gata
A tan solo un kilometro del pueblo de Rodalquilar está la playa de
El Playazo, una exquisitez para todos los visitantes por su refrescantes aguas, propias de este Parque Natural.
En el camino hacia la playa, se puede observar la Torre de los Alumbres, una fortaleza defensiva del siglo XVI instalada para resguardar las minas de los robos y saqueos de los piratas. Es la construcción más antigua de la zona.
Los piratas berberiscos de la época cometían sus delitos cuando el alumbre era trasladado hacia la playa para su carga en barcos, por lo que se erigió esta torre en pleno camino hacia la costa para vigilar y almacenar el mineral, pues era muy demandado en la Edad Media por su valor económico y utilidad para fijar colores en tejidos.
Federico García Lorca, en su obra
Bodas de Sangre, inmortalizó el
Cortijo del Fraile, situado a tan solo 5 kilómetros de Rodalquilar. Representa todo el lujo de un cortijo de la época, abandonado en la actualidad, pero con un mágico atractivo dados los terribles sucesos que el escritor narró.
También se puede visitar la
Casa de los Volcanes y los restos de las antiguas minas de oro. Además, también resulta de especial interés la visita al
Jardín Botánico El Albardinal, que tiene más de 9 hectáreas y constituye un verdadero paraíso en medio del desierto.
El Albardinal es la mejor muestra del ecosistema vegetal autóctono del sureste ibérico, con palmeras, cactus y mucha más muestra de la flora de la zona, además de contar con especies amenazadas y en peligro de extinción.