Bloques de mármol blanco

Tierra del Mármol


El Valle del Almanzora se ha posicionado como la Tierra del Mármol, donde se extrae uno de los productos más preciados en el mundo por su calidad y belleza singular. El mármol ha jugado un papel clave en el establecimiento de la cultura y el modo de vida de Almería. El municipio de Macael es el mayor productor de mármol de España y el segundo a escala mundial, donde se explota desde la antigüedad.
 
Mujer de Almanzora (Olula del Río - Almería)
 
Las civilizaciones ancestrales del Neolítico y del Calcolítico comenzaron a utilizar las piedras de mármol blanco, halladas en los ríos del Valle del Almanzora, con la finalidad de fabricar figuras de ídolos, según han demostrado los restos arqueológicos de las tumbas colectivas que se han encontrado de esas épocas.

La llegada de los pueblos romanos a este territorio significó un impulso importante a la explotación de mármol en las canteras; no obstante, fue en la época de la dominación musulmana cuando la extracción llegó a niveles mayores y con una continuidad más constante.
Todos los conflictos que se vivieron por la lucha entre moriscos y cristianos también afectó negativamente la actividad del mármol. Fue con la repoblación cristiana que revivió la explotación de la piedra, en manos de los pobladores, quienes hacían el trabajo sin restricciones.

La industria del mármol terminó de despegar en 1895 cuando arrancó el funcionamiento del ferrocarril del Almanzora, lo cual permitió que los productos se distribuyeran a toda España y rompieran las fronteras hasta llegar a otros países de Europa.
 
Escultura Libertad (Fines - Almería)
 
La extracción libre del mármol se terminó a finales del siglo XX, debido a que el Ayuntamiento de Macael pidió que se legalizaran las concesiones mineras. En el año 1981 cayó en manos de este órgano gubernamental la administración de las concesiones, las cuales se renuevan cada 30 años.

Las canteras de Macael ocupan una extensión de 6.192 hectáreas y están ubicadas en el centro de Almería, justo en el borde norte de la Sierra de los Filabres. El complejo minero consta de 124 canteras en las que se almacena una reserva aproximada de 40 millones de metros cúbicos de mármol.
Todas estas canteras están muy cercanas ente sí y en ellas se consiguen diferentes tipos de mármol, que se clasifican según su color. Se trata de una marca registrada “Macael” que consta de las siguientes variedades:
 
  • Mármol blanco Macael: grano grueso y duro usado en la construcción, esculturas, tumbas, fregaderos y artesanía, entre otros.
  • Mármol blanco Macael Río: grano medio de color blanco y gris claro con gran dureza.
  • Mármol blanco Macael Río veteado: grano medio de color blanco con fondo y veta gris.
  • Mármol gris Macael: un poco más oscuro que el Blanco Macael y con vetas más ligeras que el Anasol Macael.
  • Mármol amarillo Macael: de color amarillo claro uniforme con vetas amarillas y verdes oscuras.
  • Mármol Anasol Macael: de capas delgadas y vetas de varios colores este mármol cipolínico es uno de los más famosos del mundo.
  • Mármol verde Macael: textura irregular y de color verde.

Los visitantes tienen la oportunidad de adentrarse en las canteras gracias al Sendero del mármol, un recorrido de 4,6 km sin mayores complicaciones. Este camino atraviesa el corazón de la industria del mármol y es posible observar el paisaje del Valle del Almanzora y la transformación que ha tenido el territorio.
 
En el sendero se ubica la Yesera de los Pinaricos, que data de la época morisca, donde se usaba el yeso para diferentes fines. También está en esos territorios un estanque azul turquesa situado en la parte posterior de los antiguos comedores, el cual se forma entre las paredes de mármol por la filtración de agua.

Después de un paseo, los visitantes llegan al Mirador de Cosentino, un espacio construido sobre una cantera donde se aprecia el proceso de extracción del mineral y se divisan otras canteras importantes.
 
Cantera de mármol (Macael - Almería)
 
Entre este mirador y el Mirador de las Canteras se hallan rocas cubiertas de oligisto, del cual se extrae hierro. En el final del sendero se llega al otro mirador para disfrutar de la vista de las canteras alejadas, además de impresionantes paisajes del Valle del Almanzora y la Sierra de las Estancias.